Una de las cosas que podemos hacer con nuestras gemas es utilizarlas con un fin adivinatorio ya que pueden sustituir al Tarot, además al contener energías de la tierra tienen una curiosa manera de vibrar. Verán en el listado de correspondencias que les adjunto más abajo que cada arcano tiene sus piedras asociadas, al igual que los arcanos necesitaremos disponer de las 22 piedras, sin importar el tamaño pero teniendo en cuenta que todas las piedras sean de un tamaño semejante.
Una vez limpiadas y purificadas a la manera que más les convenga, las guardaremos en su bolsita del tejido que más nos guste con esta finalidad (yo recomiendo naturales no sintéticas).
MÉTODOS
Para usarlas de un modo sencillo podemos concentrarnos y hacer una pregunta, tras lo que guiándonos por la intuición, extraeremos una. Esta piedra nos servirá como guía ante la cuestión que nos estamos planteando como si de un arcano del Tarot se tratase.
En caso de que la respuesta no nos resultase clara, podríamos extraer dos más (sin modificar la pregunta o cuestión); tras lo cual sino hubiésemos obtenido una respuesta concreta, desistiremos y dejaremos la consulta para otra ocasión. Recuerden que esto puede suceder y en ocasiones es debido a una interpretación errónea del consultante, siendo positivo meditar sobre el resultado que nos ha salido en consulta. Mi recomendación en este caso es anotar el resultado , pensar qué nos quieren sugerir y, de seguir sin sacar algo en claro, tras la espera de unos días, volver a consultar.
Otra manera consiste en sacar tres piedras que se colocan en hilera, la de la izquierda representa el pasado, la del centro el presente y la de la derecha el futuro; interpretaremos así las tres piedras juntas.
Así mismo pueden utilizar métodos más complejos, y trasladar a este método los mismos tipos de tiradas que hay con el mazo del Tarot o establecer un sistema adivinatorio personal con ellas.
Cuando optamos por llevar una o varias de nuestras piedras encima, portándolas como joyería debemos saber que éstas tendrán un efecto ligeramente distinto, dependiendo de la parte del cuerpo en dónde nos las pongamos. Cada parte del cuerpo está relacionada tradicionalmente con una serie de correspondencias determinadas, por ejemplo los planetas en Astrología, o con los chakras (cada piedra tiene uno designado para un buen trabajo), con los meridianos si hablamos de la tradición oriental, incluso en reflexología y acupuntura y también en la Fisioterapia vemos como al estimular una parte del cuerpo podemos trabajar otras, etc.
Al portarlos como joyas y convenientemente elegidos, además de obtener sus beneficios, estamos realzando cualidades que nos harán sentirnos a la vez más poderosos.
Veamos pues las formas más comunes:
-Collares: Al llevarlas a modo collar estimulamos nuestras capacidades para expresarnos de manera verbal, lo cual nos vendrá estupendo si tenemos dificultades para expresarnos o si tenemos que ir a una negociación o para ser locuaces en determinados eventos.
-Colgantes: Al llevarlas cerca del corazón estimulamos las capacidades de empatizar y sintonizar con las personas que nos rodean, también para canalizar emociones.
-Pendientes: Mejoran nuestra comprensión y nos predispone a una mejor escucha hacia los demás. En la nariz nos proporciona instinto, dígamos que “agudiza el olfato” frente a las situaciones a las que nos tengamos que enfrentar, pone de relieve la intuición para estar en el lugar adecuado y aprovechar las ocasiones. Desde ya hace años en la cultura occidental es bastante frecuente ponerse aros o gemas en el ombligo, muchos acupuntores desaconsejan (lo hacen también para con la lengua ya que se encuentran representados puntos del bazo, riñones e hígado entre otros) hacerlo ya que las perforaciones en el ombligo atraviesan un meridiano energético importante y hacer tal cosa puede causar depresión y bloqueos energéticos importantes a la larga.
-Anillos y pulseras: Si bien ya les mencioné en otro artículo el modo de sacarles partido a los anillos y su uso en Magia en este mismo blog, les resumo: en el dedo pulgar, nos ayuda a estimular nuestra independencia, en el dedo índice fomenta el liderazgo y la toma de decisiones; en el dedo corazón fomenta los logros duraderos; en el anular, todo lo relacionado con la creación artística; en el dedo meñique fomentamos la comunicación escrita. Recuerden tanto aquí como al usarlas en pulsera el tema de la mano receptiva y proyectiva que suelo indicarles.
El uso de piedras en las pulseras para los tobillos nos da confianza a la hora de asentar experiencias e ir hacia la acción. Y en cuanto a los anillos en los dedos de los pies yo evitaría su continuado uso ya que en reflexología podal se considera que pueden estimular la zona plantar de los dedos de los pies y con la glándula tiroides y paratiroides, por lo que se pueden ocasionar desequilibrios en ellas.
-“De Magia y Otras Cuantas Cosas”.
Síguenos en Facebook! https://m.facebook.com/De-Magia-Y-Otras-Cuantas-Cosas-1723044197922693/
Una representación de la Armonía, ni más ni menos. Un símbolo de Totalidad, de ciclos que se completan los unos a los otros, diagramas del microsmos, un espacio sagrado... Generalmente se representa con un círculo inscrito en un espacio cuadrangular.
Esta manera de trabajar con los cristales (o piedras o minerales…) siempre me ha llamado la atención, consiste en elaborar desde una actitud relajada un mandala que nos servirá para conectar con nosotros mismos y enviar fuerza a los aspectos más recónditos de nuesto subcosnciente.
Para tal cosa necesitaremos escoger 9 cristales (protección, dinero, personalidad, amor, éxito, relajación, sanación, meditación y un cristal o piedra personal)de un tamaño parecido entre sí.
Este es el modo que recoge el libro “Su Código De Cristal” de Teresa Moorey, que fue el primero de los métodos que me resulto más llamativo (especialmente por su potencial con vistas a otras aplicaciones); aún así el mandala puede conformarse con piedras inferiores o superiores en número, si bien siempre habrá una en el centro. Si sólo deseamos tener en cuenta los cuatro puntos cardinales, la piedra o cristal usada en medio, dará una suma de 5 piedras para empezar (los 4 elementos +1 ;)).
Los estudiantes algo más avanzados, verán que en el método que menciono las piedras hacen un total de 9, con la carga de significado esotérico que esto conlleva (recomiendo investigación al respecto del sentido mágico de los números, para mayor comprensión y aplicación más eficaz, hay textos de autores tales como Levi, Paul Foster Case; pasando por la consideración de los números y su poder en la escuela Aristotélica; y su puesta en relieve por qabalistas y las diversas aplicaciones que encontraron a tal cosa; así como también Alesteir Crowley otros magos de renombre, que contemplaron como importante tal conocimiento para la Comprensión elevada tales aspectos).
Independientemente de las instrucciones, considerar que:
algo está perfecto cuando uno/a así lo considera; así que los ajustes oportunos quedan en mano de cada una/o de vosotros/as.
El mandala se monta en dirección a las agujas del reloj (una vez que se han puesto los puntos principales (N,S E y O), salvo en el Hemisferio Austral, dónde la cosa se “mueve” al revés.
Montaje:
Tras poner la piedra central que elegimos como nuestra (representativa o afín a nuestro vibrar), seguimos el montaje tal que así:
Primero marcamos (con las piedras) los cuatro puntos de los Elementos: N, S, E y O.
Y en ellos ponemos, en el orden que indico las piedras que vinculemos a:
protección (N); éxito (S); personalidad (E) y sanación (O).
Tras ello marcaremos (con las piedras) los subpuntos: N.E, S.E, S.O y N.O.
Si lo deseamos podemos usar una vela apropiada o neutra para marcar los puntos principales (N, S, E y O), o incluso poner las herramientas vinculadas a cada punto cardinal.
Podemos también, dejar nuestro mandala fijo, en una zona fuera del alcance de los ajenos y mantenerlo con una finalidad específica que le hayamos designado. Nos vendrá de perlas para ejercicios de visualización, de meditación, de equilibrio e incluso para fines adivinatorios.
Notas:
Recomiendo el uso de un mantel o cartulina cuadrangular, pues el cuadrado nos servirá de sustento (es algo así como poner algo sobre una mesa de cuatro patas) .
Por otro lado, presupongo que la circunferencia no es la única forma geométrica que nos servirá a nuestros diversos fines usando los cristales montados con “sentido común”, pero eso ya dejaría (al cambiar de forma) de ser considerado un mandala desde el punto de vista frecuente, si bien es que los hay, pero por el momento dejo la investigación como tarea pendiente de prácticas.
La cosa es, para que se me entienda:
si podemos usar la pirámide (valga de ejemplo) y su geometría para X finalidad, seguro que el uso y montaje teniendo en cuenta Y aspectos, actua de modo favorable, sólo hay que saber en qué momento aplicar tal o cual forma.
Si colocamos tal composición geométrica como normalmente se requiere (en dirección Norte-Sur, trabajará mejor que la misma composición colocada al azar, pues tendremos en cuenta aspectos magnéticos).
También si el objetivo del mandala es trabajar un aspecto en concreto, podemos tener en cuenta los colores de las piedras, cristales, gemas o minerales elegidos.
Sirva esto de inspiración!
Y es más, en cuanto a la posibilidad de la combinación de las figuras geométricas esenciales, esto me lleva a la representación de las mareas Velocias o Tattvas; donde un elemento participa de otro.