Mostrando entradas con la etiqueta Potingues. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Potingues. Mostrar todas las entradas

miércoles, 4 de mayo de 2016

Elaboración de agua bendecida para uso mágico




No es broma si os digo que he conocido personas que acostumbran a tomar prestada el agua bendita de las iglesias para utilizarlas en sus trabajos mágicos, esto, salvo que lo indique algún trabajo (conste que alguno hay), no es para nada necesario; ya que podemos crear la nuestra propia, cargada del mismo poder que tiene las de las pilas que la contienen.

El agua bendita se elabora de manera muy sencilla a partir de dos ingredientes que por suerte están al alcance de casi cualquiera de nosotros hoy por hoy, consta de agua y sal. Para ritualizarla bendeciremos estos dos elementos.

El poder purificador del agua es sabido por todos, en cuanto a la sal ya desde tiempos remotos ganó valor pues permitía a los pueblos antiguos la conservación de carnes y pescados (salazón),hacer encurtidos, realzar los sabores, purificar el agua y curar las heridas. Los hebreos, griegos y romanos también emplearon la sal en sus sacrificios, de ahí que incluso sirviese como moneda de pago.

Podemos usar sal común (hay varios tipos: sal marina, sal de manantial, sal gema y sal vegetal, dependen del sitio de dónde se extraen y el método de obtención) a preferencia; si bien se considera que la sal marina contiene vibraciones de los elementales de agua y la de roca o gema, de los elementales de la tierra.

Recordaros que esta agua bendecida puede ser utilizada sobre nuestros objetos mágicos, sobre espacios físicos, sobre persona y animales; tradicionalmente  sirve de protección, repele energías negativas densas, se puede usar para baños de descarga también o echar unas gotitas en la comida. Teniendo esto en cuenta resulta también un elemento ideal para limpiar el espacio si deseamos levantar un Círculo Mágico. Hay varias maneras de hacerla pero la que os dejo es muy sencilla.

Así que necesitamos:

Un recipiente con agua y otro con sal. Personalmente yo los prefiero de cristal si estoy en una casa pero si estáis fuera o no disponéis de ellos, optar por unos de papel.

Colocamos la mano activa proyectiva sobre el cuenco o vaso con agua y visualizamos como cualquier impureza que pueda contener el líquido saliendo del vaso un humo oscuro que se evapora y decimos:

“Yo exorciso las impurezas que pudiese contener esta agua”.

Luego apoyamos la misma mano sobre la sal y la bendecimos diciendo:

“Sea bendecida esta sal para su uso ritual”.

Vertemos la sal en el agua y removemos.
Podemos ahora trasladarla a un botecito para su uso posterior, con esta mezcla de agua y sal rociamos lo que queramos, podemos hacerlo con el dedo índice, con la mano o con la varita mágica si usan herramientas.

Aclaraciones y manías:

Una vez que hago la mezcla, elevo el bote sobre mi cabeza, visualizando que una luz dorada lo envuelve.
Suelo conservarla unos dos días, ya que así se me enseñó. Luego si necesito más, vuelvo a elaborarla de nuevo, ya que no es trabajo arduo y esto me garantiza que guarde sus vibraciones en la totalidad. Podemos esparcirla con el dedo índice, con la mano o con la varia si usan herramientas mágicas; también es muy práctico un rociador.

Recuerden que lo importante en la elaboración es la intención y la concentración, la oración que elijamos para bendecir es cosa de cada cual, debe ser afín a cada cual. Por lo tanto déjense guiar por la intuición.

Otro ejemplo de fórmula:

Para la sal: “Sea bendecida esta sal y que en los lugares donde sea puesta aleje toda energía negativa”.

Para el agua: “Infundo fuerza a esta agua para que al ser derramada sobre cualquier lugar, este quede libre de toda influencia maligna, conjuros, amarres, maldiciones y ataduras”.

Si lo desean pueden elegir un símbolo mágico en lugar de la oración, que trazarán para consagración.
Existen rituales de bendición en que ambas manos proyectiva y receptiva tienen su función.


Fuentes:

Notas personales.
Fotografía propia.




sábado, 20 de febrero de 2016

Aceite de Magnetita



Diversas culturas han acumulado una amplia gama de hechizos con imanes, basados principalmente en la capacidad de estos para atraer trozos de hierro, considerando que se mueven sin que se les toque.
El aceite que hoy trato puede comprarse en cualquier tienda de productos esotéricos, pero siendo de tan fácil elaboración, considero que es positivo aprender a hacerlo nosotros mismos.
Lo que sucede es que la magnetita o imán transmite sus vibraciones sutiles al aceite, se utiliza para acercar o atraer cosas, personas o circunstancias hacia nosotros.
Con poca cantidad tendremos producto suficiente para uso personal para toda la vida.

Elaboración:

Pondremos  ½ litro de aceite mineral en una botella de boca ancha, le añadiremos siete imanes, uno por cada día de la semana y finalmente le agregaremos 1/3 cucharadita de limaduras de hierro, también denominada “arena magnética”.
Una vez preparado, el aceite se coloca durante una semana en un sitio que le de la luz del  sol naciente (ósea mirando hacia el Este) y se remueve cada noche sin agitar.
Tras esta semana, podemos pasar el aceite a botellitas más pequeñas para mayor comodidad a la hora de usarlo; sin olvidar etiquetarlas para evitar equívocos, ya que el aceite ni huele ni sabe a nada y lo colocaremos en un lugar oscuro y fuera del alcance de vista ajena.

Ejemplos uso:

Podemos ungir las velas que vamos a usar en nuestros rituales; mojarnos un dedo con una gota y untar con ellos los billetes de curso legal que usamos si lo que queremos es atraer dinero; untar las cuatro esquinas de la foto de la persona que deseamos atraer hacia nosotros para encontrarla en circunstancias favorables; usarlo en nuestros sacos mágicos o en nuestros amuletos, entre otros usos.

Fuentes:
Notas e imagen personales.

sábado, 26 de junio de 2010

Condensadores De Fluido




Los condensadores buscan retener un poder acumulado por largo tiempo, para influenciar cualquier objeto.

Hay tres tipos: 

líquidos (aceites, cocciones, tinturas, lacas, sangre, esperma, flujo), sólidos (metales, resinas) y aeriformes (fumigaciones, olores, vapores).

Dentro de esto hay  condensadores simples y compuestos.

Fluido condensador simple

Hervir 20 minutos Manzanilla o Camomila, una vez enfría se cuela. Hervir la decocción ya colada hasta cerca de 50 mililitros.
Enfriar y mezclar con igual volumen de alcohol.
Agregar 10 gotas de tintura de oro (se puede hacer, pero en la farmacia podéis encontrar los glóbulos homeopáticos ya preparados, no es sean excesivamente baratos, pero le daréis uso). 

Si es para un fin propio, agregar esperma, flujo, sangre o saliva. Volver a filtrar y guardar en un lugar frío y evitando que le de la luz. Se agita cada vez que requeramos usarlo.

La cocción de Camomila, sin alcohol (para evitar la irritación que supondría), se puede emplear, junto con Eufrasia officinalis, para trabajar la visión astral. Y sin la Eufrasia, para la clariaudiencia astral y la percepción.

Recordar no aplicar cocciones de hierbas irritantes en las mucosas del cuerpo, y evitar las plantas tóxicas por cuestiones evidentes.

Para los que manejan las analogías, baste decir que las decocciones de plantas pueden hacerse en función del uso, teniendo en cuenta las vibraciones y las regencias de los Elementos de cada planta.

Fluido condensador universal

Este tipo de fluidos  repercuten en el mental, astral y material, con el potenciamos la carga de elementarios, por ejemplo.

Los extractos de hierbas que se usan son:

Angélica o anís estrellado, salvia officinalis, piel de pepino, hojas de tabaco seco o verde (vale el tabaco común a efectos prácticos), flores de manzanilla o camomila, corteza o flores de canela, hojas de álamo, hojas o corteza de sauce mimbre, semillas de melón, hojas o flores de acacia, flores o raíces de lirio, hojas de ortiga, hojas de menta y hojas o flores de viola adorata.

Desde mi punto de vista, no es imprescindible el uso de todas para elaborar el fluído, pero suelo trabajar con las sustancias en número impar (1, 3,5,7,9… plantas).

Se elaboran de tres formas:

La primera como el fluido simple, una cocción de 20,30 minutos, se cuela se vuelve a hervir y se le agrega alcohol, Pero esta vez se deja que repose 28 días.

La segunda: se ponen las hierbas a partes iguales dentro de una botella (mejor de cristal siempre), se agrega alcohol hasta cubrirlas y se deja reposa 28 días en un lugar cálido. Luego se filtra y se añade la tintura de oro y la sangre, saliva esperma o flujo (si es para uso personal).

La tercera: hacer las decocciones de cada planta por separado y luego mezclar todo y agregar la tintura.

Fluido condensador sólido

Los antiguos alquimistas usaban el llamado “Magicum electrum", que contiene todos los metales planetarios y  se componía de: 30 gr. de palta, 30 de oro, 15 de cobre, 6 de estaño, 5 de plomo, 3 de hierro y 15 de mercurio.

Existe otra manera y su elaboración requiere el uso de 7 metales, que pueden bien limarse o pulverizarse: Plomo, estaño, hierro, oro, cobre, latón, plata, resina de aloe (de todos ellos 1 parte, por volumen); carbón vegetal y carbón mineral (3 partes).

Fuentes:

“Iniciación al Hermetismo",  de F. Bardon.


ir arriba