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jueves, 14 de julio de 2016

La Magia de los Vientos: Tradición, usos y correspondencias.



Cuando uno busca información acerca de los vientos y su uso en Magia, siempre se acaba topando con lo mismo: Cunningham, Cunningham, Cunningham y gente que en sus blogs copia de Cunningham los fragmentos de éste escritos sobre Magia Natural.
Pareciese, a los ojos del estudiante curioso, que antes de Cunningham y esta rama de magia,  no hubiese nada; cosa que es totalmente falsa. Todo viene de mucho más lejos. No voy a darles así sin más, ni a él ni a la vieja bruja hacedora de pócimas de la tradición medieval,  el mérito del uso de los vientos en Magia.


El Aire en la antigüedad fue el único elemento que alcanzó a dividirse en dos, el Éter y el aire propiamente dicho. Este Aire es relacionado esencialmente con tres factores; el hálito vital en el proceso de creación, el viento como fenómeno meteorológico de la tempestad que también muchas mitologías vinculan a la idea de la creación y el espacio, como ámbito de movimiento y producción de los procesos vitales.

Este Elemento aparece en textos que van desde los “Oráculos Caldeos”,  el” Canto de los Cuatro Vientos” (texto de la Duodécima Dinastía que suponía un rito para robar vientos y que autores como Deening y Phillips mencionan en su “Sabiduría Mágica” y también en la ritualística), en el pensamiento órfico se pone de relieve su poder fecundante, hasta en la Biblia católica cuando el principio vital fue insuflado mediante el hálito divino o Ruah Elohim; en Mitología maya, nórdica, azteca y tantas otras; entre los fenicios correspondió al Aire diferenciar y ordenar el Cosmos; esta función se llevó a cabo según la Cosmología babilónica por la actuación del viento mensajero de Tiamat o principio masculino. También los vientos aparecen en la Odisea (el Odre de los Vientos que Eolo entrega a Ulises), en la Ilíada, en la Teogonía; y han sido muchos los autores de esoterismo clásico que le han dedicado varias de sus páginas.


Los “soplos” son empleados frecuentemente en el curanderismo o en la curación por la palabra son formas positivas de curación aérea; e incluso seguimos utilizando la expresión: te ha dado un aire como metáfora a algún “cortocircuito” mental.

Cuatro son los arcanos del Tarot vinculados a este Elemento: El Loco, los Amantes, la Justicia y la Estrella.



Una cosa por desgracia ya habitual en este contexto pero que aún me sorprende es ver a gente haciendo uso de algo que no sabe ni de dónde viene, intentando desvincularse de la tradición mágica como si al hacerlo se creyesen liberados y sinceramente, en mi modesta opinión la ignorancia, más si es parte de un intento de reafirmación de la seguridad, así elegida,  se me hace un grado máximo de estupidez, no tanto de rebeldía. Quieren recetas más no comprender. Y yo siempre respondo: Para saltarse las reglas, hay que conocerlas.

Uno de los puntos de inflexión en Historia de la Magia es el auge del pensamiento griego, ya que hasta entonces el hombre era un siervo de los dioses, condenado a no poder escapar de a su destino que no era otro que servirlos. Con los griegos y su posteriormente denominada Magia Heroica esto cambia, ya que aparece la figura del héroe que es capaz de modelar su destino y convertirse en un dios. A modo de resumen, lo que propone la Magia Heroica es que el Mago es el propio héroe pasando por una serie de transformaciones y aprendiendo una serie de lecciones para conseguir sus objetivos.

Entonces por qué no va a usar el Mago todo lo que tiene a su disposición para favorecerse a la hora de conseguir sis objetivos? Así pues la Grecia Clásica me parece el punto de partida para tratar el tema de los vientos dentro de nuestra cultura occidental. De hecho sus nombres son griegos y posteriormente fueron tomados por los romanos, así como la Rosa de los Vientos en su antigua concepción esquematizada por el autor romano Plinio el Viejo, perviviendo hasta como los conocemos en nuestros días; si bien el afán del Hombre por adquirir el poder de manipular los elementos se remonta a nuestros primeros tiempos.

Más abajo les dejo tres cuadros por si estiman usarlos (amplíen la imagen para mejorar la calidad visual), más deben tener en cuenta que puede que sea necesario hacer cambios para utilizarlos, debido a donde vivan, por localización o clima; ya que si, por ejemplo están en el Hemisferio Norte han de tomar lo escrito del Viento del Sur para el Norte y viceversa (tal y como les conté sucedía con los Solsticios). También comentarles que disponen de aplicaciones en Google Play para medir los vientos. Si prefieren lo rústico pueden optar por una veleta o una manga de viento que pueden fabricar ustedes mismos.

Los fenómenos climáticos provocan una carga energética concentrada. Hoy en día sabemos que los vientos huracanados y continuados provocan alteraciones nerviosas por el aumento de iones negativos en la atmósfera.

Los vientos son por así decir Aire en la Tierra (Vayu en Prithivi si conocen el uso de Tattwas), su energía es proyectiva (si bien puede contener para llevar) y masculina.

Los Anemoi.

Así llamaban los griegos a los dioses del viento, que se correspondían con los puntos cardinales desde donde venían y que estaban relacionados con los fenómenos metereológicos y las distintas estaciones del año.Se representaban como personajes alados, ráfagas e incluso como caballos y su gobernante era Eolo (Aílos: veloz, ágil) Hipótada, rey de los vientos, amado de los dioses inmortales. Y tienen sus equivalentes en la mitología romana con el nombre de Venti.


Dentro del tipo de vientos existían los considerados positivos, los Anemoi buenos, vientos mayores hijos de Astreo y Eos y los considerados negativos o de destrucción, los Anemoi Thuelli, vientos menores hijos de Tifón.  A estas deidades se les celebraban rituales y se les ofrendaban sacrificios, generalmente corderos blancos a los favorables y corderos negros a los destructivos en toda la península helénica, bien para propiciarlos o para lo contrario.

Lo que a nosotros nos interesa es aprovechar la carga energética que albergan los vientos en sí mismos para potenciar nuestros trabajos, ya que los vientos participan de lo que constituye un fundamento de un orden superior, en este caso del Elemento Aire más no son por si dicho Elemento. Para lo cual podemos usar el siguiente cuadro de correspondencias y cualidades:

CUADRO CORRESPONDENCIAS


*Alguna tradición sugiere también el uso de rojo/verde, yo opto para este viento por el amarillo.

Se contempla el uso de las fases lunares para alcanzar el efecto pleno pero no es indispensable tenerlas en cuenta, ya que es complicado se den ambas coincidencias, fase y viento juntos.
     

ANEMOI POSITIVOS


ANEMOI THUELLAI



Con respecto a estos últimos, los Thuellai, no recomiendo su uso ya que sus efectos son considerados bastantes volubles, así que dejo esa iniciativa a voluntad. De momento no me consta la existencia de correspondencia tradicionales, así que todo lo que tengo son hipótesis a este respecto. Estos vientos negativos eran invocados por los tempestarii romanos o brujos invocadores de tormentas de los que dicen ser descendientes los Nubleros de la zona de Castilla (España) que aparecen en el “Fuero Juzgo”, leyes por las que se regían los castellanos en la antigüedad y de los que si obtengo información veraz les hablaré en otra ocasión.


- "De Magia y Otras Cuantas Cosas".

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Obras consultadas:

Homero. “La Odisea”.
Hesíodo. “ Teogonía”.
“Los Oráculos Caldeos”.
Agrippa, Cornelio. “Filosofía Oculta”.
Cunningham, Scott. “El Poder de la Tierra”.
Denning, M.- Phillips, O. “Sabíduría Mágica”. Volumen 2.
Kraft, Norman R. “Magia Ogdoádica”.
Glez. Alcantud, José A.-Lisón Tolojan, Carmelo. “Aire: Mitos Ritos y realidades”.



Valquiria© 2016

domingo, 12 de junio de 2016

Tablillas de maldición (Tabellae defixionum)



Katádesmos (en griego) o Tabellae Defixionum (para los romanos, de defixio, en latín quiere decir “fijación de arriba a bajo”, así se denominaban las conocidas habitualmente como tablillas de maldición que se utilizaban para prácticas mágicas en el período que va desde los siglos VI-V a.C. hasta el siglo V d.C. El origen de estas tablas es griego y materialmente son idénticas a las romanas.

Estas tablillas, que se utilizaban para doblegar la voluntad de las personas se elaboraban en plomo, material relacionado con Saturno pero también en otros tipos de materiales tales como bronce y estaño y solían conjurarse en el ara, que era un altar doméstico  levantado para las deidades tales como los dioses Lares, el Genio, los Penates, Vesta y los antepasados familiares. Se escribían utilizando un punzón, se enroscaban y solían atravesarse con clavos de hierro, vinculados a Marte. Se acompañaban de símbolos, dibujos y fórmulas mágicas junto con el nombre de la víctima.





En ellas se invocaba a los dioses infernales (Hades, Perséfone, Deméter, etc…) y solían estar motivadas por el rencor, el deseo, el despecho amoroso (tablillas de maldición eróticas) o la venganza por algún agravio, y se les exhortaba para que hicieran caer calamidades sobre la persona en cuestión.
Para ser efectivas debían cumplir principalmente dos condiciones: estar bien detalladas, esto es ser lo más claras posibles en explicación del motivo y la petición; y ocultarse en lugares propicios, bien manantiales, pozos, tumbas o cementerios, ya que estos lugares se consideraban pasos al inframundo. 

Una de las tablillas más conocidas y de la que dejo traducción como ejemplo, es de origen griego es la tablilla de Pella (Macedonia), es un conjuro de amor escrito en dialecto dórico por Dagina, una mujer de bajo estatus cuyo amante, de nombre Dionyshopon está a punto de casarse con otra mujer llamada Zetimas y donde la oferente invoca a Makrón y a los demonios para que el hombre no se case con su rival sino con ella y dice así:

“En la boda oficial de Zetimas y Dionisofón escribo esta maldición, y a todas las otras
 esposa(s), viudas y vírgenes, pero a Zetima en particular, y confío a Makrón y a
 (los) demonios que sólo cuando desentierre y desenrolle y relea esto,
 (entonces) ellos podrán casar a Dionisofón, pero no antes; y que nunca pueda casarse con otra mujer que no sea yo;
Y (yo) pueda envejecer junto a Dionisofón y nadie más. Yo (soy) vuestra suplicante:
 tened compasión de (vuestro amado) queridos demonios, Dagina (?), ya que he 
abandonado a todos mis amados.
Pero por favor guardad esto por mi bien para que estos eventos no ocurran y la 
desgraciada Zetimas perezca miserablemente y a mí me conceda (fe)licidad y dicha”.

Como ven no se andaban con chiquitas y si bien las tablillas de carácter amoroso son las más abundantes hay incluso quien invocaba venganza porque le habían robado un zapato!

Hoy en día se conservan miles de ellas y han sido consideradas por la Unesco en su “Memory of the World”. En España me consta que podéis verlas en  Málaga, Sagunto, Córdoba, Sevilla, Jaén y Cuenca.
Espero haya despertado su curiosidad.

domingo, 24 de enero de 2016

LA SIBILA. MITO, LEYENDA, ARQUETIPO Y PROYECCIÓN




       
“Profiriendo con su convulsa boca graves palabras sin ornato ni perfume, años miles traspasa con su voz la sibila gracias al dios que la anima”.

                                                                       (Heráclito, fragmento 12)


Así mismo, si nombráramos a la Sibila y a todos los demás que, gracias a la adivinación inspirada por la divinidad, hicieron a muchos muchas predicciones y los dirigieron así por el camino recto al porvenir, nos alargaríamos hablando de cosas por todos conocidas”.

                                                                       (Platón, “El Fedro o de la Belleza”)  


Nota al lector:

Deja que te cuente brevemente cómo empezó todo esto, fue a raíz de indagar en arquetipos femeninos oscuros, por eso de devolverles su poder esencial, cautivo de la manipulación patriarcal, que llegué a Circe y de su mano al estudio del simbolismo en los textos clásicos griegos y desde ahí a la figura de la Sibila. Ahora escribo sabiendo que esto no es sino una aproximación hacia ellas, ya que cuanto más indago más se bifurca el sendero y se me hace más difícil elegir por cuál de las sendas adentrarme.

Voy llena de preguntas, jugando con la historia de la Historia que nos han contado y planteándome esa otra Historia de un origen que si bien ya hace no sabemos ver, sí manejaban los antiguos. Voy buscando símbolos que nos permitan traspasarlos y poder abrir la puerta, por lo tanto este escrito está inconcluso.

Durante esta pequeña incursión, una de las cosas que más me llamó la atención fue la evolución de esta figura (arquetípica universal, pero también mujeres reales de carne y huesos) a través de los siglos, su papel desde las pitias griegas a las que en cierto modo sustituyeron, como guía del más allá en la Eneida y su gran influencia en época romana, su vínculo con el arquetipo de Perséfone-Proserpina y Juno Inferna, su relación con las profetisas en textos bíblicos del A.T, su plasmación por parte del artista Miguel Ángel en la Capilla Sixtina, su auge y caída en el marco del cristianismo, su representación en Sudamérica, su vinculación a Sir James George Frazer y los vestigios de su importancia que aún hoy podemos encontrar buscando cómo hay que buscar: Con los ojos, la mente y el espíritu bien abiertos.


Antecedentes

La mayoría de nosotros tenemos idea de los oráculos del mundo antiguo, recordaros que por definición un oráculo puede ser un lugar, una persona, una contestación dada por los dioses; pues bien, siendo así, donde moraba la sibila era un oráculo pero la Sibila también lo era en sí misma. Desde tiempos remotos los habitantes de Asia Occidental recitaban versos que se tenían por declaraciones oraculares de unas profetisas llamadas Sibyllai. Según algunas tradiciones, Sibila fue el nombre de la primera pitia del oráculo de Delfos, otras la designan como Daphne o Manto, lo cierto es que no tenemos total certeza de quién fue la primera.
 Si bien el significado del término sibila no está del todo claro, hay autores que sugieren que el sustantivo proviene de la palabra síos, que en el dialecto eólico (griego arcaico hablado en la costa de Asia Menor, Lesbos, Tesalia y en las colonias griegas) significa dios y de boule, es decir, voluntad, espíritu, consejo. En realidad mucho de lo que concierte a las sibilas aún se encuentra envuelto en oscuridad, pero suponese que el término sibila se generalizó y se siguió utilizando como nominativo de esta profesión.

Como definición de sibila encontramos:

S.f. Mujer que tenía la capacidad de predecir el futuro, según los textos antiguos y romanos.

F. Mujer sabia a quien los antiguos atribuyeron espíritu profético.

MIT. Sacerdotisa de apolo, a la que se le atribuía la facultad de predecir el futuro.

Si bien el filósofo Heráclito de Éfeso es el primero que nos informa de su existencia en el siglo VI. A.C. y muchos autores clásicos reconocidos las mentaron, no fue hasta el autor romano Varrón, erudito contemporáneo de Cicerón (116-27 a.C) cuando se elabora la lista ellas que parece tenerse más en cuenta y que las limita a diez teniendo en cuenta el lugar de su oráculo. (Ya que se ignora el número fijo, podréis encontrar varias de estas listas en los índices que posteriormente agregaré al trabajo).


Las sibilas vivían preferentemente en grutas o bien cerca de corrientes de agua y manifestaban sus profecías durante el trance y en versos hexámetros griegos que se trasmitían al consultante por escrito. Aunque se nos ha trasmitido la idea de que alcanzaban el trance mediante la inhalación de los vapores sulfurosos, ésta no deja de ser una leyenda que se difundió  a partir de los autores cristianos de los siglos III y IV, tales como Orígenes y San Juan Crisóstomo; pues lo cierto es que no se han encontrado ninguna descripción por parte de ningún autor pagano al respecto de cómo alcanzaban este trance.


De todas estas sibilas de la Antigüedad  la que alcanzó más prestigio fue la de Cumas (Kyme) o cumana. Cumas fue la primera colonia griega establecida en Italia, sita al N.O de la bahía de Nápoles y la sibila, a quien se le atribuía también el título de Deífoba ( deidad o forma de dios) era natural de Eritrea, en la actual Turquía. Cerca de las ruinas de la antigua ciudad existen varias cuevas excavadas en la roca de origen volcánico y en esa falda del monte se encuentra la gruta de la sibila, que conduce al llamado antro de la sibila, santuario que estaría activo entre los siglos V y VI a.C. y al conjunto arqueológico compuesto también por el templo de Júpiter y el de Apolo.


                           (Antro de la sibila en Cumas)
                     
Una cosa curiosa es que en uno de estos habitáculos  se muestran dos grupos de marcas verticales, arcos y líneas transversales considerados signos arqueo astronómicos que corresponden a calendarios lunares (el calendario que usaban los griegos era lunisolar, el romano primitivo también hasta hacerse solar a partir de la reforma entre los siglos VII-VI a.C.)

Los signos fusiformes (con forma de huso, útero y vulva) encontrados, llevan a pensar en rituales de fecundidad, referentes en Cumas a Hera o Isis). Cronológicamente este calendario data del último tercio del siglo IV a.C., pudiendo pertenecer al culto de Artemisa, hermana de Apolo, identificada con la Luna Creciente.

Esto es curioso, porque si en el siglo IV a.C el calendario romano era ya solar y el culto de Apolo también, qué sentido tiene para los ritos o para la consulta del oráculo cada día 7 del mes, el calendario lunar? Entonces vuelvo a la mitología de la Grecia clásica, al fin y al cabo los romanos heredaron y asimilaron los oráculos de los griegos y me percato de varias cosas que azuzan esas ganas de cuestionar lo casi incuestionable.

Según la tradición griega suponemos a las sibilas se las consideraba relacionadas con Apolo, sus sacerdotisas e inspiradas por él, dios solar, pero ojo: la diosa originaría que poseía el don de la adivinación era Temis, la titán hija de Tierra.

Según una tradición, el oráculo más importante, el de Delfos fue cedido al dios por Temis; pero hay otra tradición, según la cual parece que esta cesión no fue en absoluto voluntaria; apoderándose violentamente del santuario después de matar a Pitón, el dragón o serpiente a quien la Tierra encargó guardase la cueva. Reparando en esta tradición ganaría sentido mucho lo desconocido e interpretado en las artes mágicas.


Una vez más el conocimiento de los misterios oculto se nos muestra aquí vinculado a la tierra en sí y la conexión que se establece con ella, de ahí el uso como morada de las pitias y las sibilas. Más si tenemos en cuenta que el origen de la manteía o adivinación griega que  fuertemente ligada a las fuerzas cnóticas o del inframundo y a la tierra (la del interior no la de superficie), de ahí también los oráculos pronunciados por incubación, trasmitidos a los mortales profanos por los sueños después de una noche pasada contra el suelo.


La Sibila y su papel en La Eneida

Incubación, tierra profunda, gruta, caverna, fecundidad, luna, inframundo… Me lleva a pensar en la Proserpina romana, el equivalente de la Perséfone  griega; una deidad femenina de vida, muerte y resurrección, la reina del Inframundo vinculada al mito de la Primavera. Entonces recuerdo algo importante de la Eneida y vuelvo sobre sus páginas, ahí están! Y están ambas, la Sibila de Cumas y Proserpina.

Para quienes aún no conozcáis la Eneida (Aenesis en latín), narra la epopeya de un príncipe troyano llamado Eneas, que huye de Troya junto con su padre, su hijo y algunos súbditos cuando ésta es tomada por los aqueos. En busca de su destino emprende una serie de viajes durante los cuales el protagonista se transformará en héroe, descendiendo al Inframundo y volviendo para fundar una gran ciudad que dominará al mundo tal como quiere Júpiter. Esta historia responde a la tradición arquetípica del viaje del héroe, la historia más antigua de todas esclarecida como fenómeno por Carl Jung, y que fue un encargo del emperador Augusto con el fin de atribuir al imperio romano un origen mítico.

A nosotros lo que nos importa en realidad es el sentido simbólico del texto concebido por Virgilio aún sin saber qué hay o qué no hay de certero históricamente hablando pero también teniendo en cuenta que toda leyenda contiene parte de verdad.



El caso es que debido a la necesidad de cumplir con su difunto padre y buscar su consejo, nuestro príncipe tendrá que entrar en el Inframundo y regresar sin los pies por delante, así que por recomendación de la harpía Celeno la Oscura va en busca de Heleno, hermano de Casandra (ambos dotados con el don de la profecía) que le insta a ir a visitar a la Sibila de Cumas. Eneas cumple con los ritos para con el oráculo y la sibila le brinda de viva voz su profecía, le habla acerca de la Rama Dorada que debe ofrendar a Proserpina/Juno Inferna como presente, credencial mágica necesaria para poder conducirse por el más allá y le guía en su intrusión en el Inframundo. Este papel de guía es una caracterítica que comparte con el papel que adoptó Circe con Odiseo en su viaje.

<<Mas si tan grande es tu ilusión, y el ansia / de surcar por dos veces la Estigia, / y ver dos veces el oscuro Tártaro, / gozando audaz en la insensata empresa, / oye lo que has de hacer antes que nada. / Hay un ramo, de un árbol en la fronda, / hojas y tallo de oro, consagrado / a Juno Inferna; en torno lo circundan, / por ocultarlo, el bosque todo en hoscas/ y cerradas umbrías. Sólo puede penetrar bajo tierra quien primero/ segó el pimpollo de las hojas de oro>>: VI, 198-209 (trad. De Aurelio Espinosa al español, de la traducción del latín al inglés de William Pitt en 1743).

Qué clase de rama era esa de la que Virgilio hablaba, podría ser identificada botánicamente o interpretada desde un punto de vista místico?

Mucho se ha especulado, varios autores lo identifican con el muérdago, incluso Frazer  al principio, si bien luego los acontecimientos le darían otra perspectiva añadida al asunto que podéis consultar de un modo más amplío en las páginas  XV-XXII la introducción a su libro “La Rama Dorada. Un estudio en Magia y religión” ; este es el título original que el autor le puso a su obra principal, a mi entender una obra excepcional de antropología comparada. Al final del libro en el capítulo 6, encontramos su conclusión que no pienso revelaros por incitaros a leerla.

Me fascina que escogiese ese título, a mi entender  no pudo estar más acertado al hacerlo.  Al fin y al cabo cada texto tiene tantas interpretaciones como niveles de conciencia tenemos cada cual.


Los libros sibilinos

Los libros sibilinos eran los libros proféticos de la antigua Roma, de origen mitológico cuenta la tradición que en una ocasión la sibila de Cumas se presentó ante el rey romano Tarquinio el Soberbio y le ofreció nueve libros proféticos a un precio bastante elevado, por lo que él se negó a pagar ese precio        con la intención de bajar el precio para conseguirlo, acto seguido la sibila destruyó tres de los libros. Le ofreció pues los seis restantes a igual precio que antes y al negarse él de nuevo destruyó estos tres; movido por el miedo de que no se salvase ni uno, Tarquinio pagó por estos tres últimos el precio de los nueve.

Estos tres libros, escritos en hojas de palmera hasta que posteriormente fueron pasados a papiro y que quedaron sin destruir fueron custodiados con gran celo en el templo de Júpiter  en un cofre en piedra y especialmente apreciados durante el siglo II a.C. eran protegidos por diez sacerdotes llamados “decenveri sacris faciundis”, únicos con la autoridad  de su lectura e interpretación y fueron consultados en tiempos  difíciles cuando así lo requería el Senado. Las recomendaciones que sacaban de ellos hacían referencia sobre todo a sacrificios, ceremonias y rituales que se debían hacer para obtener la gracia de los dioses.

Así pues, las profecías eran las que transmitían las palabras de la deidad y los sacerdotes hacían interpretación de ellas.

En el año 83 a.C. fueron destruidos por el fuego y el Senado mando por los territorios del imperio recoger los libros sibilinos que pudiesen encontrarse, ordenando Octavio Augusto copiarlos para ponerlos en dos cofres de oro ubicados en el templo de Apolo en el Palatino.
Finalmente en el año 408 d.C. se quemaron las copias por orden del general Flavio Estilicón, entusiasta cristiano arriano.

Pero esto no es un final, la figura de la sibila trascendería el tiempo hasta nuestros días, y esa es la parte que dejo pendiente para contarla en breve en esta entrada que iré ampliando...




Bibliografía, referencias y fuente de consulta:

“La Eneida”, Virgilio.

“Metamorfosis”, Ovidio.

“La Rama Dorada. Magia y religión”, James George Frazer.

“El Fedro o de la Belleza”,Platón.

“Disertaciones de la Academia Real de las inscripciones y buenas letras de París”

 “Mitología universal: Historia y explicación de las ideas religiosas…. Juan Bautista Carrasco, Gaspar y Roig.

Mitología y arqueología mistérica (MAM).

Valquiria© 2016

lunes, 13 de abril de 2015

Diosa Oscura Lilith


*


Lilith emerge como el primer espíritu independiente femenino. Es una figura arquetípica de origen mesopotámico.

No voy a reparar mucho en la etimología de su nombre, que procede de Lili, que significa Aire o Lili, espíritu. Se ha asimiliado a diferentes divinidades, como ejemplos: Lamia, Empusa y las hijas de Hécate, las Harpías, las Parcas, las Gorgonas, las Moiras, con Pandora,  con la Lamastu asiria, con Inanna, con Strega, etc.

Pero Lilith es Lilith, la primera mujer creada. Aparece en el Génesis (1/27) de la tradición hebrea cuando Dios crea al hombre y a la mujer de la tierra y les brinda su aliento vital (a su imagen y semejanza…varón y varona los creó), en contraposición con el Génesis (2/2), cuando se indica que la mujer fue creada de una costilla de Adán.

La mujer que fue creada de la costilla de Adán no fue otra sino Eva.

La primera representación de Lilith* que conocemos se encuentra en el museo británico y es un relieve de terracota de Burney, que data del año 1950 a.C. y está representada en forma alada, desnuda, flanqueada a cada lado por dos lechuzas(símbolo usado posteriormente por Atenea) y sobre dos leones (la soberanía) o hienas, según otros (la depredación) portando ephap para medir el grano o bien anillos de Shen, que simbolizan lo que no tiene principio ni fin.

Cuenta la tradición que cansada de que Dios no escuchara sus peticiones, decidió renunciar al Paraíso en lugar de a sí misma. El conflicto surgió cuando ella considerándose igual a Adán, se negó a tener relaciones sexuales en la postura que conocemos como del misionero; no quería permanecer bajo el varón, sino montarlo como el también hacía con ella.

Lilith llamó a Dios por su nombre secreto (secreto que comparte con Isis en mitología egipcia y que no fue dado ni a Moisés), como conociendo su esencia y consiguiendo más poder.
De Dios consiguió unas alas y así dotada abandonó el Paraíso y se asentó en el Mar Rojo y vago deambulando por los desiertos. A éste respecto, otras tradiciones dicen que fue Samael (un aspecto de Hermes/ Mercurio y Lucifer) quién la fue a buscar y la sacó volando del Edén, incluso la hizo su consorte y engendraron hijos.



Cuando Adán se dio cuenta que la mujer faltaba, se desconsoló y comenzó a extrañarla y habló con Dios, que encomendó a tres ángeles (Semangelof, Senoy y Sansenoy) que la buscaran y que la convenciesen para que retornase. Ella se negó a pesar de que la amenazaron con matar a cien de sus hijos sino volvía sobre sus pasos. 
Tras la matanza, dicen que ella prometió matar a los hijos de Adán, buscaría a las niñas durante veinte días y a los niños durante ocho (sin circuncidar).
Aquí vemos la cuestión de la circuncisión, que más adelante ganará peso, concretamente en el pacto de Abraham, curioso no? Por eso todos los judíos deben circuncidarse, en honor a ese pacto (Gén 17, 1/5). Por otro lado, también crearon amuletos que ponían a los recién nacidos y portaban las mujeres embarazadas para evitar la influencia de Lilith sobre ellos, como podéis ver debajo, en las imágenes.





Una vez que Lilith se negó a volver, dios creo a Eva y posteriormente fue “La Caída” y el exilio del hombre.

Paremos aquí un momento y sedamos conscientes de una cosa: antes de esta caída, Lilith ya no estaba en el Paraíso, quedando pues exenta del “castigo de la Divinidad”.

Se cuenta que Lilith es madre de los lilims, que poseen el conocimiento pero no el fruto de la vida. En la Biblia católica la única mención que se hace a ella por su nombre, corresponde a Isaíasn 34:14.
Bajo el dominio patriarcal, Lilith pasó de Diosa alada con la apostada sobre la soberanía (como vemos en la terracota que os mencioné), o de moradora de los sueños y el inconsciente, como en la tradición sumeria; a ser representada como un súcubo.

Súcubo viene del latín y significa “reposar debajo”, de una alteración de succuba y del verbo cubo, que significa “yo quedo”. Por lo que el súcubo es alguien que queda por debajo de otro.

Dicen las leyendas medievales que es un demonio femenino, hermoso que seduce a los hombres y toma su energía por medio del sexo; que se alimentaría de la energía sexual apareciéndose frecuentemente en sueños. Según el Maellus Maleficarum, los súcubos coleccionan semen para embarazar a otras mujeres (incluso en el s. XVI una talla de un súcubo fuera de una cada indicaba que era un burdel).

Así la primera mujer creada acabó siendo vista como una ramera! Y cómo no, enemiga de los Padres de la Iglesia, que convinieron que Eva era un mejor modelo a seguir.
De dónde no pudo ser eliminada fue del Talmud y del Midrash judío.

Pero si analizamos hoy por hoy el arquetipo de Lilith, podemos verla desde otro prisma.
Ella representa la negativa femenina a someterse y la energía ancestral femenina, la primordial y desconocida. Es ella quien decide abandonar a Adán por su trato, abandona a su dominador y se queda sola, aprendiendo sola los misterios, morando por los desiertos. Y es en ese ir y venir, deambulando, donde aprende a hacerse aún más fuerte, buscando su camino vital.
Es dueña de su sexualidad e incluso de su fecundidad: recordad que Eva corresponde a la primera parte del ciclo lunar, el de la creación y Lilith en cambio pertenece a la Luna Menguante, vinculada a la menstruación y por tanto a la expulsión.




Por otro lado no quiere ceder su maternidad a un tirano, representado la negativa a ser madre cautiva.
Por lo tanto teniendo en cuenta el arquetipo, Lilith aparece cuando somos oprimidas y lucha por salir; es insumisa, rebelde y discute su propio rol, revelando nuestros lados reprimidos de la personalidad, los deseo ocultos.

Otro aspecto muy interesante es la relación de esta Diosa con la Luna Negra, pues en Astrología no es un cuerpo celeste, sino un plano y un punto que se puede identificar mediante los cálculos adecuados; es el segundo foco de la órbita de la Luna. Su posición nos obliga a enfrentarnos a lo que escondemos para poder liberarlo o expresarlo una vez que lo hemos canalizado convenientemente.

Actualmente Lilith es un arquetipo usado por los movimientos feministas, pero no debemos olvidar que lo primero que cómo tal revindicó fue ser “Ella”  misma sin llegar a masculinizarse.

Es una guardiana de misterios, su colores son lila, púrpura, escarlata, negro y en cuanto a correspondencias con animales, además de los anteriormente mencionados, se le atribuye  también la pantera. Su planeta es Saturno y su día es el Viernes. Arcano del Tarot: La Sacerdotisa (Sophia). Herramientas mágicas: cuchillas, dagas, bisturís, hoz (como Saturno).

La Lilith babilónica era tal y como la vemos en la cerámica que os comenté, también se la representaba como a una mujer con una vagina en la frente, en ocasiones estando esa vágina dentada. Guardiana y dispensadora de los misterios del templo.

Desde mi punto de vista Lilith de nuestro trabajo mágico no puede ser controlada del todo por un hombre como operador mágico, ya que uno de sus principios es rehusar someterse a él, es preferible una mujer para tales tareas. Esto no quiere decir que no sea posible que los varones no tengan éxito en las invocaciones, pero sí deben estar capacitados para contactar con su naturaleza primitiva femenina.


Fuentes, referencias y páginas consultadas, a parte de las mencionadas:
Bliblia católica
www.nueva-acropolis.es
www.isabelmonzon.com.ar
www.marichelo.galeón.com
"El libro de Lilith", autora Bárbara Black- Kultov.
" Yalqut Reubeni" recopilación de R. Reúnen ven Hoshke Cogen.
Safed-tzfat.blogspot.com.es


jueves, 9 de abril de 2015

Acerca del arquetipo femenino de la Diosa Circe.






Cuando una elige un nombre, lo hace por algo. Elegí como por inspiración “Ardiendo en Circe” para el grupo de Facebook en el cuál participo; pero nada es casual y me delató el subconsciente; se me reveló por así decir.  Quisiera contaros el por qué elegí a Circe como arquetipo que rigiese el espacio donde intercambiar ciertos conocimientos femeninos y aprovechar para contaros por encima algo de su historia.

Sirva esto para que se asiente aquí y tome su cetro.

Sin proponérmelo surgió el fuego como regenerador, ese fuego que en principio quema, pero que a modo barbecho, prepara la tierra para volver a sembrar. Porque al fin y al cabo, muchas mujeres estamos volviendo sobre nosotras mismas; en un renacer con el afán de reconocimiento que merece la figura femenina en la Historia del mundo. Se trata del auto-reconocimiento de nuestro propio Poder femenino, que además requiere un proceso de limpieza, purificarnos de prejuicios, temores, penas que como mujeres hemos vivido.

Y es ahí dónde la Reina se levanta, nuestra reina interior se alza…

El nombre de Circe  tiene una etimología algo confusa, se cree siendo griego de origen, pudiera derivar de Kirke, que significa ave de presa (el tótem sabio que escudriña)y no halcón cómo dicen pues en griego es Ierax; o también de Kirkoo, que significa “para lograr con los anillos” o “aro alrededor”, de Kuklon, hacer círculos, de Kirkos que significa torbellino (vean aquí su vinculación también a Vayú, tawtta del elemento Aire, curiosiamente...). También en latín circus significa “círculo” y de ahí derivaría “circinus” que significa compás. Pero la gramática de las lenguas antiguas no es mí fuerte.

Por lo que supone el arquetipo yo modestamente me decantó por aro, o anillo, pero ya sabéis, para gustos los colores. Me decanto por éste significado por varias razones, porque la diosa iba rodeada de los hombres transformados en animales, apostados y mansos entorno a ella, por lo que supone un anillo, que participa del círculo, los mándalas; y acaso, no es el círculo un elemento protector mágico, que además contiene y aísla, y cuestiones varias…
Incluso, el círculo puede estar vinculado al laberinto, que cómo tal alberga dos funciones, permite o dificulta el acceso al Centro. Y nosotros estamos buscando el Centro de nosotros mismos.

Dice el autor Mircea Eliade, del cual recomiendo sus lecturas:
“Todo ser humano, incluso inconscientemente, tiende hacia el Centro y hacia su propio Centro, el cual le confiere realidad integral, sacralidad (…). Todo un conjunto de mitos, de símbolos y de rituales concuerdan en subrayar la dificultad que existe para penetrar en un Centro y, por otra parte, una serie de mitos y de ritos establecen concurrentemente que este Centro es accesible (…) El itinerario que conduce al Centro se halla plagado de obstáculos y, no obstante, cada ciudad, cada templo, cada habitación, se halla en el Centro del Universo. Los sufrimientos y las pruebas padecidas por Ulises son fabulosos y, sin embargo, cualquier regreso al hogar ‘vale’ el  de Ulises a Ítaca”.

El círculo es también una representación de la Luna, si habéis tenido algún contacto con trabajo wicca, habréis visto el símbolo de la Diosa que se usa: luna creciente a un lado, luna decreciente, luna esférica en el centro. Incluso en la representación del Dios, la figura es una media luna horizontal que descansa sobre una luna esférica.
En mitología griega hay tres reinas magas: Hécate (identificada con Hécate y también llamada Creta), Circe y Medea. Y las tres están vinculadas por parentesco.
Pues bien, a Circe le corresponde la Luna Nueva, una luna que nos lleva al mundo subterráneo (del subconsciente) para emerger después.



Circe como diosa, maga y reina, es mencionada en los textos griegos clásicos, especialmente en la Odisea de Homero y la leyenda de Jasón y los Argonautas,en “La metamorfosis”, “Heroidas” , Remedios contra el amor” y Bucólicas de Ovidio; también en la Teogonía de Hesiodo; se han hecho poemas más contemporáneos como el poeta Keats, en su “Endymion”; en “La Circe, con otras rimas y prosas” de Lope de Vega; o en la narración hecha por Julio Cortázar en “Circe”. Podemos ver lo que el arque tipo inspiró y cómo está relacionada con el arquetipo de “femme fatale”.

Para su presentación, voy a apoyarme en Homero.

Se nos muestra así en el canto X que Circe vive en la isla de Eea:

“Y llegamos a la isla de Eea (lamento), donde habita Circe, la de lindas trenzas, la terrible diosa dotada de voz, hermana carnal del sagaz Eetes: ambos habían nacido de Helios, el que lleva luz a los mortales y de Perses, la hija de Océano”.
Cuentan que podía hacer bajar las estrellas con su poder, manejaba conocimientos de Alquimia de brujería, hechicería, farmacopea, Alquimia, tenía el poder sobre los elementos, podía hacer descender la Luna sobre la tierra, variar el curso de los ríos, andar sobre las aguas… Pero que nadie  pasé por alto que nos encontramos ante una diosa  titánida, oceánica e inmortal.
Circe creció ya con la inclinación a la plantas, a la elaboración de hechizos, pociones, ungüentos, hasta que un buen día fue desposada con el rey de los sármatas, que había quedado prendadora de tal hermosura. Una vez desposada, decidió asesinarlo durante la celebración nupcial para liberarse del yugo y reinar ella sola, cosa que el pueblo no consintió y huyó de la ciudad al este del país, asentándose en Etruria (Península Itálica), en la isla de Eea.

Como arquetipo es bastante complejo porque no tiene dogmas, es sabia y como mujer no se avergüenza de sus atributos de mujer; nos permite aceptar el reto del viaje interno asumiendo las elecciones propias y sus consecuencias, transformándonos en mujeres poderosas.
 Pone de relieve el poder femenino ante los hombres, que caen cautivos al dejarse cegar por sus bajas pasiones, quitando el velo  racional tras el cual se esconde lo instintivo.

Dice Manuela Dunn-Mascetti, en su obra “Canción de Eva”:
“…El temor del hombre a que ella le encante con su hechizo o magia y le convierta en un cerdo, sacando a la luz sus instintos primarios e impulso sexual, que disimula en el cortejo…”

Sus atributos mágicos principales son: el Rabdos o palo de animales, que usaban los pastores y agricultores de la antigüedad para aplicar disciplina en sus labores, que que ella usa a modo de vara y cetro, pero también a modo de retribución y de gobierno. Y en el cuál tendría su equivalente el Shebet judío, como el que se menciona en la Biblía que usaba Aaron (Mt 10.10; igual que en Le.9.3 o báculo en Heb 11.21; o cetro de un gobernante en Heb 1.8; de castigo en 1 Co. 4.21; o vara de medir en Ap.11.1.
Existe aún hoy un arte de adivinación que se llama Rabdomancia, o Radiestesia en la que se utiliza la vara para buscar agua como los zahoríes, piedras preciosas y metales ocultos.
También el caldero le corresponde y el Arcano II del Tarot.



Una cosa que quiero apuntar es que también Circe fue  salvada en alguna ocasión por el Carro de Helios, que creo se puede relacionar con el Arcano del Carro que lleva implícito el movimiento.
Su animal por asimilación es el halcón, si bien merece la pena indagar en su relación simbólica con los cerdos, los lobos y los leones; cosa que no analizaré aquí, por el momento, por la tarea enorme que supone.
La diosa lleva el pelo trenzado que la representa como manipuladora de fuerzas y tejedora de destinos, en cierta medida.

En la Odisea hay varias cosas simbólicas que no debemos pasar por alto en el fragmento del poema y que van desde que la tripulación pone el pie en la isla de la deidad hasta que vuelve a embarcar para seguir su camino. Voy a intentar mencionar lo que me ha resultado más llamativo, a modo de notas reflexivas, dejándolo para abrir un camino a vuestra curiosidad por si tenéis ánimo de estudio al respecto:

-Lo primero que hace Ulises al llegar a la isla de Circe, es matar a un ciervo, animal de Artemisa.
-Aparición de Hermes Argifonte,  portador del Caduceo y mensajero de los dioses, que le da lo da la planta -Molly y le recomienda el uso de la espada. Alquimia. Qabalah, séphira de Hod?
-Aparición de Ulises con la espada frente a la diosa, que ya estaba avisada por Hermes de la llegada de éste. Madera de la vara contra el metal de la espada, madre naturaleza femenina versus patriarcado. Relación con fragmento del mito narrado en las leyendas artúricas dónde uno de los arquetipos femeninos da la espada al heroé. Ánima y Animus. Baño de limpieza y unción de Circe a Ulises.
-Circe le da el mapa de ruta, advirtiéndole de los peligros para encontrar el enlace que es Tiresias  y qué le dirá “el camino que ha de seguir, cuál será su duración y cómo podrá volver a la patria”.(v.504 al569).
“-Oh, Circe! Quién nos guiará en ese viaje, ya que ningún hombre ha llegado jamás al Hades en negro navío?”( v. 501).

Y concuyó mi aproximación al mito en  la pregunta que el mismo Ulises se hace al término del verso 569:
…” Y al hacerlo logró pasar inadvertida muy fácilmente pues, quién podrá ver con sus ojos a una deidad que va o viene si a ella no le place”?



El que tenga oídos que oiga.


Bibliografía y referencias de consulta:

“La Odisea”, de Homero.
“Teogonía”, de Hesíodo.
“ La Metamorfosis”, “Heroidas”, “El Arte de amar”, “Bucólicas”, de Ovidio.
“Los encantos de la culpa”. Autora Aurora Egido.
“La prostituta sagrada: la cara del eterno femenino”, de Nancy Igual-Corbett.
“Hechiceras y brujas en la literatura española de los Siglos de Oro”, de
La “Biblia” cristiana, autores varios.
“Úlises, el primer turista sexual”, artículo del País, de José Andrés Rojo.
Sagrado-femenino.bolgspot.com, de Rosane Volpatto.
Sites.google.com/sites/etymologielatingrec/home/c/circe.
“La Circe, con otras rimas y prosas”, de Lope de Vega.
“Circe”, de Julio Cortázar.
“Arquetipos e inconsciente colectivo” de Carl Gustav Jung.

Imágenes sacadas de Google.

Valquiria© 2016




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